El thriller coreano *S Line* da un giro audaz al concepto de la “S Line”. En esta trama, una misteriosa línea roja aparece sobre la cabeza de las personas, conectándolas con sus antiguas parejas sexuales. Con esta narrativa fuera de lo común, conocemos a Han Ji Uk (Lee Soo-hyuk), un detective apasionado por descubrir la verdad detrás de estas líneas iluminadas; a Lee Gyu Jin (Lee Da-hee), una excéntrica profesora de secundaria; y a Sin Hyeon Hop (Arin), un estudiante que ha percibido estas líneas desde su nacimiento. La historia es emocionante, con un asesinato impactante que combina perfectamente fantasía y misterio. *S Line* se aparta claramente de los K-dramas tradicionales, utilizando la “S Line” como un transmisor sobrenatural de los secretos de los personajes, en lugar de una simple metáfora. Imagina una escena en la que Han Ji Uk descubre una fila de líneas rojas de un sospechoso que se extiende al otro lado de la habitación: una tensión que corta el aliento mientras sigue la próxima pista. La serie explora temas como la privacidad, la vergüenza y la exclusión social al plantear la pregunta: ¿qué pasaría si las relaciones pasadas de alguien se hicieran públicas? En el contexto de una sociedad surcoreana donde la reputación lo es todo, esto realmente da en el blanco.